Cuenca de los Colomos o Subcuenca de Atemajac.
CONTEXTO
ECOSISTEMA: Sistema formado por una comunidad natural de seres vivos en un lugar determinado y su ambiente físico que les es propio, en un bosque: árboles, musgos, arbustos, aves, hormigas, abejas, capa vegetal en el suelo, helechos, flores, agua, etc.
ACUÍFERO: Formación o formaciones geológicas conectadas entre sí, por las que circulan o se almacenan aguas del subsuelo, que pueden ser extraídas para su explotación.
CUENCA: Es como una olla que se llena con el escurrimiento de varios arroyos y ríos superficiales o subterráneos, para salir en uno solo, como el Río de Atemajac, que enriquecido por diferentes arroyos, como el de la Campana, lleva sus aguas al río Santiago de la Barranca de Huentitán y finalmente al mar.
Nuestro propósito es despertar su interés por el problema ecológico fundamental que es el agua, adquiriendo conciencia y conocimiento del mismo, e invitarlo a que se una urgentemente a nuestros esfuerzos para que todas las personas se sensibilicen de la dependencia que tenemos con la naturaleza y no destruyamos nuestros ecosistemas, por el bienestar de las presentes y futuras generaciones.
El Valle de Atemajac, lugar donde se fundó la ciudad de Guadalajara, Jalisco, originalmente tenía varias micro cuencas hidrológicas, ya que su entorno es una maravilla de la naturaleza. Al norte y noroeste, la Barranca de Huentitán Oblatos, con sus Ríos Santiago y Verde; al este, la Sierra de San Esteban; al sur y sureste, el Valle de Tolú quilla (Cerros de Sta. María Tequepexpan, del Cuatro y del Tesoro); al sur-poniente el Bosque de la Primavera y al nor-poniente el gran Valle de Tesistán y el Bosque de los Colomos; además a 42 km. de distancia el Lago de Chapala.
Hace 65 años en nuestra ciudad vivían 237 mil personas. Actualmente en el área metropolitana y su zona conurbada, que son 8 municipios, habitan más de 5 millones de personas. Ésta veloz transformación urbana ha dañado profundamente la fragilidad y belleza de nuestros ecosistemas y su biodiversidad; ya que la urbanización a la que hacemos referencia ha sido hecha no para satisfacer en la migración la esperanza de una vida mejor, la necesidad legítima de techo, salud, educación, etc. (La mitad de la humanidad ahora vive en ciudades); sino que todo ésto estimuló la voracidad sin escrúpulos de urbanizadoras e inmobiliarias; la especulación y cambios ilegales de uso de suelos; corrupciones, asentamientos humanos anárquicos, sobreexplotación hidráulica (un pozo por kilómetro cuadrado en el Valle de Tesistan), construcciones sobre mantos acuíferos y zonas de recarga de agua, así como descargas altamente contaminantes en nuestros ecosistemas. Afirma la Comisión Nacional del Agua que el 95% del agua dulce en nuestro país, está contaminada.
CUENCA DE LOS COLOMOS O SUBCUENCA DE ATEMAJAC.
Como se Origina
Las erupciones volcánicas que se iniciaron hace miles de años en el centro de la Sierra de la Primavera dieron lugar a una caldera de 11 km. de diámetro que después se convirtió en lago que ya no existe, y las explosiones del volcán llamado “Cerro del Colli” al poniente de la ciudad de Guadalajara, arrojaron sobre las partes planas y bajas de los alrededores lava y ceniza, rellenándolas.
Este material al enfriarse se convirtió en piedra pómez, o jal, y se formaron así los llanos más fértiles del Estado de Jalisco, el Valle de Tesistán y Guadalajara. ¿Por qué? Porque son subcuencas hidrológicas.
La piedra pómez o jal, es una roca sumamente porosa, propiedad que le permite filtrar fácilmente el agua al subsuelo, donde se almacena o circula formando mantos acuíferos. Todas las aguas provenientes de la Sierra de la Primavera en ríos subterráneos presentan una dirección sur poniente y son extraídas perforando pozos, o en forma natural brotan en manantiales que se convierten en arroyos, tales, como los 9 atormentados por el descuido, abuso y complicidad de ciertas autoridades con constructoras e inmobiliarias en la cuenca de los Colomos o subcuenca de Atemajac, por ejemplo el manantial de la Campana tenía 3 mts. De profundidad, en estos días no llega a medio metro.
Hay un fenómeno que se presenta sólo al poniente de la ciudad, y es un sistema de barrancas, que quizás lo han observado en los fraccionamientos junto a Puerta de Hierro y al norte de éste, en el anillo periférico. Se debe a que los materiales están poco consolidados, pero principalmente por la dirección de los ríos subterráneos de la zona y que provienen de la Sierra de La Primavera, los cuales hacen un trabajo de erosión subterránea que ha provocado hundimientos notables como el del “Bajío”; tan importante para la recarga de agua del subsuelo de la agrocuenca hidrológica del Valle de Tesistan ; y no sólo ésto, esta depresión actúa como base de nivel o los arroyos Boca de Arena, El Arenal y el arroyo Grande que drena hacia los llanos de Toluquilla. Se localiza debajo de la Sierra de La Primavera; y el Cerro del Colli entre el anillo periférico y la carretera a Nogales. Ahí es donde se pretende construir un estadio deportivo y desarrollo inmobiliario.
La cuenca hidrológica de los Colomos es una superficie de 43.75 km. cuadrados al poniente de la ciudad de Guadalajara, que comprende solo los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque; aquí habita más del 64% de la Población de Jalisco. Sólo una pequeña fracción de la cuenca se localiza en Guadalajara y la mayor parte pertenece al municipio de Zapopan.
Con gratitud debemos honrar la memoria de varios hombres honestos que trabajaron para proteger y conservar los mantos acuíferos y cauces de agua que abastecen aún a 10 colonias de la ciudad de Guadalajara y la supervivencia del Bosque de los Colomos. Entre ellos destaca por su generosidad y visión, el gobernador Luis del Carmen Curiel, que a partir de 1897 adquirió 248 hectáreas para este fin, las cuales forman parte del patrimonio público del Estado; tierras que para poder ser transmitidas necesitan autorización del Congreso Estatal, ya que de otra manera son intransferibles, inembargables, imprescriptibles y por lo tanto están fuera de la posibilidad de comerciar con ellas.
Proteger, restaurar, rescatar y conservar esta zona es importantísimo para mantener el equilibrio ambiental de la cuenca, además, dentro de ella se encuentra el Bosque de los Colomos secciones I, II y III.
El Bosque de los Colomos sección I y II se ubica en la subcuenca de Atemajac, con una superficie aproximada de 92 hectáreas. Genera beneficios ambientales para la sociedad como son: recarga de acuífero, mejora de clima, ayuda a retener el suelo, es hábitat de fauna, consume dióxido de carbono, y cada árbol de los 33 mil que tiene, produce oxígeno para 10 personas; siendo además un espacio verde indispensable para la recreación.
Si no conoce el Bosque de los Colomos, lo invitamos a venir y a disfrutarlo con su familia. Los domingos no se paga por el acceso, lo deseable sería que así fuese diario; puede entrar a él por Avenida Patria a la altura de la calle Eva Briseño, al final de la calle de Nueva Escocia entrando a ella por Avenida Pablo Neruda, en la Colonia Providencia, o al terminarse la calle de Paseo del Torreón en Colinas de San Javier.
Ahí, desde 1901, se inició el suministro de agua de los manantiales de los Colomos a Guadalajara; y no fué hasta 1919 que se terminaron las obras hidráulicas que a través de galerías y canales subterráneos conducen tan apreciado líquido a los tanques para ser bombeados a la ciudad, ahora por el SIAPA.
A pesar de que en el 2007 fue declarado Área Natural Protegida con Manejo Municipal de Protección Hidrológica, por el Congreso del Estado y estar amparado por más de nueve ordenamientos legales partiendo de la Constitución, a principios de este año, en la sección I fueron despalmados y emparejados quince mil metros cuadrados como obras preparatorias de urbanización residencial (dos torres de departamentos y diez casas). El material producto de estos trabajos fue arrojado a los mantos acuíferos del bosque, con autorización del Patronato del Bosque de los Colomos; siendo que aún no está definida judicialmente la posesión de los que se ostentan propietarios en contra del patrimonio de los jaliscienses; ya que tanto el municipio de Guadalajara, que tiene la Sección I y II recibidas en Comodato y el Gobierno del Estado, deben cumplir su obligación de defender esta parte del patrimonio de Jalisco.
La cuenca de los Colomos adquirida por el Gobierno del Estado y dada en comodato al Municipio de Zapopan tiene parte de su territorio invadido por desarrollos inmobiliarios como Pontevedra, Real del Bosque, Zotogrande Residencial, porción de Puerta de Hierro, La Reserva, Plaza Andares, Iglesias San Juan Macias, una escuela, agencia de carros Mazda, etc.
Al día de hoy la superficie de los Colomos en el municipio de Guadalajara es de 116 ha; de ellas 90 fueron declaradas Área Natural Protegida en la modalidad Hidrológica. En el municipio de Zapopan existe un área de 81 ha. propiedad del gobierno del estado donde se localizan varios acuíferos y manantiales como lo son el de La Campana y Las Amarillas o Charcos Azules, y que forman parte de la Cuenca de Los Colomos o Subcuenca de Atemajac.
Consideramos que existen soluciones alternativas que pueden ser propuestas por Instituciones serias, académicos o ciudadanos preparados y concientes, despojadas de intereses políticos y económicos que deberán de ser atendidas por el Gobierno federal, estatal y municipal ante esta problemática tan compleja.
Ciudadanos por los Colomos.
www.salvemoscolomos.com
salvemoscolomos@gmail.com
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